¿Cómo atraer al consumidor en las góndolas?

Cuando se habla de punto de venta, generalmente se dice que 2 de 3 compras se deciden en el punto de venta, pero a veces sucede y a veces no tanto.

Si bien la gente termina de definir su compra delante de la góndola, ya cuenta previamente con experiencias vividas y va armando “su mundo de marcas”.
Este mundo de marcas se va contruyendo con los años y con las experiencias que la gente tiene con esas marcas.
Las empresas sueñan con estar presentes dentro de ese mundo de marcas que la gente arma en su mente y en su corazón. Generalmente los consumidores cuentan con una o dos marcas por categoría, no más de eso.

En pastas tenés 6 o 7 jugadores fuertes (Molinos, Kraft, Unilever) y cada uno cuenta con identificadores de marca propios. Encontramos una góndola con marcas Rojas, Verdes, Amarillas, Negras o Azules. Entre encontrar una marca y decidir su compra, la gente dedica 9 segundos a elegir su pasta, por eso la simplicidad de códigos de las marcas y la apropiación de un color code que las represente.

En cambio en vinos contamos con más de 50 jugadores en los sectores propios de los supermercados. En vinotecas hay muchos más jugadores, más del doble.
En esta categoría, el 80% son etiquetas blancas, letras serif negras, stamping y con la misma botella. El blanco sigue siendo un color que viste la mesa y brinda imagen de excelente calidad percibida para los compradores de vinos, pero hay marcas que se animan a salir de eso y confían en su producto. En esta categoría, el tiempo de lectura y elección de compra de una marca ronda los 5 minutos, ya que la gente observa, lee sus contraetiquetas, analiza sus maridajes, mira la bodega y su origen, etc.
El público es gente muy variada que convive en la misma góndola. Desde los iniciadores al mundo vino que buscan etiquetas más descontracturadas acordes al mundo de marcas de los que ellos vienen, como la cerveza o los tragos. Trambién se piensa diferente si los vinos son para las mujeres, para compartir con amigos en un asado o para los conocedores que van intercalando varias marcas en su elección según la ocasión, y buscan etiquetas más simples y “menos marketineras” como dicen ellos en los testeos. Como ellos ya saben de esos vinos, no les gusta que las marcas “les quieran vender” desde una etiqueta llamativa.

En la categoría golosinas es más complejo el tiempo de elección de compra ya que es gente de paso y que dedica no más de 3 o 4 segundos por producto. En esta categoría hay muchos jugadores y se trata de diferenciarse a través de colores estridentes, grandes tipografías, personajes o impactantes ilustraciones de producto. Hay que trabajar muy bien los niveles de lectura, ya que es fundamental que en esos 3 segundos la gente vea lo que queremos que vea y nos elija. Si queremos que vea el logo, la foto o los personajes.

“El branding es el corazón de las marcas”. Nota en Carta de Publicidad

Diego Giaccone es el fundador y presidente de Sure Brandesign, empresa que, a partir del diseño está exponiendo su trabajo a distintas áreas de la comunicación. El fundamento de esta evolución está en el pensamiento del branding, como un corazón desde donde la marca puede actuar en distintos soportes. En conversación con Carta de Publicidad, Giaccone explica el poder del branding.

Diego Giaccone: Hay una gran confusión respecto de qué es branding y qué no, de cuál es la relación entre el branding y las marcas. El branding es como estar en el corazón de las marcas. Para que las marcas puedan expresarse, primero hay que conocer su esencia. Las marcas tienen personalidad como las personas. Las personas van al psicólogo y se conocen, y a las marcas también hay que conocerlas: los valores, el posicionamiento, la personalidad de marca, cómo la ve la gente y no solamente el gerente. Sobre la base de todo eso se arma una personalidad de marca. Y eso es lo que en cada acción necesito que se vea. Entonces, si tengo que hacer una campaña digital o una gráfica o el diseño de una botella, o algo en el retail, sé que si parto desde el corazón de la marca, se verá la personalidad de la marca. Eso es branding. Lo otro son medios, soportes.
¿Cuántas personalidades atractivas para una marca puede haber?
Giaccone: Las marcas tienen que tener un valor madre, y las esencias no son muchas: o es rica, saludable o premium, siempre hay un valor que manda sobre los demás, y ese es el diferencial de una marca. Siempre hay que priorizar un aspecto, el atributo diferencial que el otro no puede tener. Cada marca, sobre todo las que no son líderes de la categoría, tiene que encontrar su propio nicho. Por eso, cuando te metés en la esencia de la marca, ahí sacás lo mejor de ella, como con las personas. A las marcas hay que conocerlas, acercarse a ellas y, desde el diseño, tangibilizar sus valores. Tenemos que tratar de que la gente detecte y decodifique esos valores, en un diseño, en una gráfica. Por eso el branding tiene dos grandes campos: los identificadores de marca, que es lo visual, el brand identity y el brand equity. Estamos todo el tiempo tratando de generar conceptos que sean recordables, y luego que se reflejen en lo visible. Que los identificadores de marca sean los mismos en la gráfica que en el supermercado, para que la gente vaya al supermercado y reconozca la etiqueta del vino “de la chapita del sol y la luna”. Eso es lo que se tiene que jugar en la gráfica para que la gente se acuerde de eso, que se unifique todo desde la personalidad de la marca. Esto es lo que hacemos en nuestras cuatro divisiones.

¿Cuáles son esas divisiones?
Giaccone: Este año el estudio cumple ocho años y estamos con las cuatro divisiones: branding es la de siempre pero inauguramos: Branding es la de siempre, Sure digital, Sure Comunicación y Sure 3D. Porque hay marcas que nos vienen a buscar para hacer una botella, para saber qué quiero comunicar en esa botella, o en una gráfica para crear valor de marca, y que sepa qué va a encontrar en el supermercado, se acuerde y lo unifique, y también en digital. Empezamos este año y ya estamos trabajando para varios clientes con esta estructura.

¿Cómo es el trabajo con el cliente en la definición del branding?
Giaccone: Ocurre algo muy particular y es que conocer mucho al cliente, a veces, o el “exceso de profesionalismo” atenta contra la frescura de la marca. Pensar que solo porque tengo experiencia ya sé lo que quiere el cliente y la marca, es el principio del fracaso. Porque perdiste la frescura, la marca va a perder la frescura. Para que una marca esté fresca, que esté actual todo el tiempo, que la gente no la vea desactualizada o fuera de código, el gerente de marketing tiene que estar fresco, y para eso la agencia de branding tiene que estar fresca. Hoy no te garantiza nada tener veinte años de experiencia, lo único que te garantiza es trabajar para esas marcas. Por eso nosotros todo el tiempo estamos viendo cómo desafiar al cliente, sacarlo de lo seguro. Es más fácil presentar lo que el cliente está esperando ver, pero el diseño no es eso, sino desafiar todo el tiempo los límites. Eso es el fresh design. No estamos diseñando para el cliente, sino para el cliente del cliente. La gente en tres segundos tiene que entender una golosina, en nueve segundos una pasta y en dos minutos un vino. El diseño es sorpresa e innovación. Hoy en diseño si sabés cuál es la esencia, sabés hasta dónde podés ir. No debe haber limites en el diseño, en la creatividad; por pensar no hay riesgo. Después hay que cotejarlo, investigarlo. Hay que romper las reglas históricas del diseño que son cautelosas.

Diseñar para chicos. Nota para Carta de Publicidad

Al diseñar para chicos, uno debe distinguir claramente quién es el consumidor y quien es el comprador.
Si bien el consumidor es el chico y tenemos que diseñar para que aprueben la compra o lo pidan, es muy importante saber que el comprador es el adulto, la madre o el padre y que hay que hablarles también a ellos con sus códigos.
Si dividiéramos el pack en 2, estaría en una mitad los personajes lúdicos, y en la otra mitad los mensajes nutricionales.

Es muy difícil posicionar una marca para chicos si le hablamos sólo al chico. La madre es la que aprueba el producto y la que toma la desición de compra.
El desafío es diseñar para chicos, con sus códigos visuales y colores, pero en realidad estamos apuntando a los padres, a generarles confianza apelando a la emoción y la razón.

Debemos utilizar tipografías con las que los chicos estén familiarizados y con las que hagan su aprendizaje, pero tampoco subestimarlos y utilizar códigos básicos y primarios. Si el chico es pequeño y aún no sabe leer, tenemos que trabajar con elementos visuales muy potentes, simples, recordables y fáciles de identificar. Los mensajes nutricionales están diseñados para que la madre los pueda leer claramente, pero al tener códigos infantiles al chico no le genera ruido y se integra al pack.

Para diseñar un packaging para chicos debemos tener en cuenta ciertas reglas:
01_Niveles de lectura. Como una golosina cuenta con poco tiempo de decisión de compra, debemos ser súper estratégicos en los niveles de lectura (qué queremos que la gente lea primero)
02_Tipografías lúdicas. Generar los mensajes con letras familiarizadas con el mundo del niño y acorde a las reglas de aprendizaje.
03_Uso del color. Codificar el mundo cromático de los niños según la edad y el producto. El uso del color ayuda a decodificar el sabor del producto.
04_Imágenes. Es fundamental trabajar el mundo de las imágenes para lograr tentación en los chicos y credibilidad en las madres.
05_Personajes. El uso de personajes facilita la decodificación por edades, ya sea a través de una licencia o generando personajes propios.

Principales errores de las empresas:
01_Pensar que un gerente de 50 años puede aprobar un diseño infantil (debe testear para conocer un mundo tan dinámico y cambiante como el infantil)
02_Pensar que sólo utilizando códigos infantiles el producto va a posicionarse en los chicos (hay que hacer una estrategia pensada en los padres)
03_Pensar que sólo por utilizar el color rosa las nenas van a adoptar el producto (hay que llegar a ellas desde sus códigos de vida, no sólo un color)
04_Pensar que dibujando un personaje garantiza el éxito (es muy difícil y costoso posicionar un personaje desde cero)

Los que miran al mundo / Caso Sure / Canal Metro

Comparto una excelente entrevista que me hicieron en el programa “Los que miran al mundo”, conducido por Marcelo Elizondo, un grande, en Canal Metro.

Alimentar la frescura / Revista 90+10

Nos adentramos en la trastienda de un diseñador con agencia propia. Diego Giaccone es director de SURe, fundador del evento Reality Design, integrante de un grupo creador de tipografías, socio de una iniciativa de vinos para empresarios y un gran etcétera, que muta con el correr de los segundos, y las páginas: porque, además, es columnista de la casa. Descreído del exceso de profesionalismo, los límites y las fórmulas preconcebidas, promueve el contacto con el corazón de las marcas y alimenta su imaginación –y la de su equipo- con clases de teatro, stand-up y guitarra eléctrica. Con 20 años de carrera y amplia trayectoria en branding, es un ejemplo de cómo es el nuevo modelo de creativo empresario.

 

Por: Natalia Iscaro @Natusfila

 

Diego Giaccone | Foto: Adrien de Bontin @adriendebontin

 

Diego Giaccone ríe como un chico. Cuando aparece en la charla una frase o idea ocurrente –sea propia o ajena-, lanza una carcajada que se va de lo más sonoro a lo más silencioso, se encoje levemente en su silla, arruga los ojos y mira a su alrededor, en busca de una complicidad que siempre llega. Diego Giaccone es contagioso. Le imprime a su charla un tono que oscila entre una serenidad reflexiva y un entusiasmo explorador, el mismo con el cual se referirá a sus sueños, que son muchos, y que aumentan a medida que los va cumpliendo.

Diego Giaccone tiene el don de la empatía. Acaso sin saberlo, pone a la práctica ese olfato de quienes se dedican diariamente a sondear los hábitos de las personas, pero sin críticas ni preconceptos. Pero todo esto él no lo piensa, porque Giaccone, a esta altura, ya armó su brief para esta charla. Por fortuna, estamos frente a un hombre flexible.

Director de SURe Brand Design, empresa creada por él mismo hace siete años, convocante orador de conferencias internacionales, autor del libro Québranding!, y ahora también colaborador de 90+10. En sus columnas, se dedica a entrevistar a gerentes de marketing de diversas empresas argentinas. “Me parecía aburrido que un diseñador hable de diseño para diseñadores, y entonces pensé en hacer una nota a los gerentes de marketing, para que ellos hablen de diseño”, cuenta. “Y te juro que me sorprende, porque empecé con gerentes conocidos, y salieron cosas que yo no sabía de ellos”. ¿Su objetivo? Desmitificar la idea de que estos empresarios sólo trabajan con números, mostrar sus costados ocultos, sus vetas artísticas y coleccionistas, y entender cómo piensan y viven su trabajo con las agencias.

+ ¿Cuáles son los límites del diseño? ¿Hasta qué punto puede transformar a una marca?

DG Pensar que el diseño es fundamental para nuestra vida es un error. Hablando del marketing y de marcas, el diseño es fundamental. Hablando de la vida, no somos ingenieros, no somos médicos, pero a su vez, lo tenemos que aprovechar, para tomar riesgos que en otras posiciones no se puede. La experiencia te sirve para entender que los riesgos tienen que ser siempre pensando en la marca, no en el capricho de un diseñador.

+ Además de la marca, el diseñador tiene que mirar a la gente…

DG Es una profesión que está muy linkeada al mercado. Ahora, nunca terminás de conocer a la gente. Cuando te dicen “el consumidor quiere que los packs de maní con chocolate sean amarillos”, se trata de una marca que no tiene ganas de invertir, o que no tiene presupuesto y va a lo seguro: a los códigos del líder (M&M, Rocklets). ¡Vamos al amarillo! Ahora, vos como diseñador, no tenés límites. Como decía Steve Jobs: ‘Yo no testeaba productos, porque la gente no sabe lo que quiere’. O sea, nadie te va a decir ‘yo quiero una tableta’. Vos tenés que pensar en el consumidor, ir a recorrer, vivir, viajar. Tenés que proponer, no esperar que la gente te diga qué tenés que proponer. Y del gerente, vas a entender dónde hay que posicionar la marca, con quién hay que competir, y vas a tratar de que sea un éxito. No equivocarte, pero de ahí en más, empieza un mundo inagotable.

+ Hablando de proponer cosas distintas, de sorprender, ¿cómo se hace para no caer en el delirio?

DG Yo venía de trabajar ocho años como director de diseño en dos consultoras de branding internacionales, que compraban a estudios de acá y que traían todo su know how. Entonces, el estudio de acá se transformaba en un estudio de branding. Pero desde hace siete años que decidí armar el estudio de cero, sin traerme gente de otros lados, y hace dos el estudio se profesionalizó. Hicimos un click. Dije ‘no quiero sufrir de exceso de profesionalismo’. Desde entonces, hasta cambiamos hasta la forma de presentar. No está mal ser profesional, yo digo que el exceso de profesionalismo es aburrimiento, es hacer siempre lo mismo, es saber qué funciona, qué es lo que sabés que el cliente espera de vos y hacerlo, y cobrar.

+ ¿Qué idea tenías cuando abriste el estudio? ¿Cómo nace?

DG Me independicé por un proyecto, porque trabajé seis años en Arcos, en el departamento de packs, y estaban por lanzar su línea de helados. No había marca, no había logo. Era un trabajo muy confidencial, yo era de confianza, buen profesional y decidí independizarme. Arranqué con un loguito y terminé haciendo toda la línea de helados. Fue el proyecto más grande que tuve que hacer en mis 20 años de carrera en estructuras grandes, y lo hice solo; recién a los seis meses contraté a una asistente. Los primeros cuatro meses fue todo en mi casa, después en Puerto Madero, en un lugar chiquito, después Nuñez, Saavedra. Y nació así, con la idea de hacer algo que me divierta, porque venía de muchos años de consultoras internacionales, y me había ido alejando de los proyectos.

+ Hoy, como director, ¿seguís vinculado al diseño?

DG Hay una confusión que arrastramos desde la facultad. En las charlas, cuando contamos que somos doce personas y que tenemos marcas grandes, lo primero que me preguntan es ‘¿vos no diseñás más, ¿no?’. Diseñar no es arrastrar el mouse y estar en tu computadora solo. Martín Mercado es el director creativo de Young & Rubicam, el más exitoso de la Argentina, y yo no lo veo en su computadora todo el tiempo solo. Lo veo más que nada con los equipos, tirando ideas. El diseño es eso también: generar ideas, juntarnos, pensar, ir al supermercado, probemos esto, probemos lo otro. También tengo mis proyectos que hago solo, para sacarme el gusto, pero como líder de negocios, soy más útil siendo director que siendo diseñador.

LA COCINA CREATIVA

Estamos sentados en el living de un espacio abierto. La Web de SURe no mintió: esperábamos la casona antigua con techos altos, apliques de madera y con detalles en hierro. Todo eso está. Pero también está cierta juventud: las fotos y afiches en la pared, el sofá con tapizado turquesa combinado con otro con otro de robots, el patio con la mesa donde todos se juntan a almorzar. Sobre un largo estante se suceden packagins, botellas y productos de algunos de sus clientes: Molinos, Coca-Cola, Havanna, Nieto Senetiner, Exquisita, Arcor… y la lista sigue. El nombre dice mucho SURe el ‘sur’, porque éste es un estudio argentino, pero además, el ‘sure’ por la seguridad que aporta una experiencia con clientes

+ ¿Cuáles son los clientes que más te gustan?

DG Decir que elijo los clientes suena muy… Pero sí puedo decir que logramos algo: hoy no tengo un cliente con el que no pueda almorzar, que no pueda tomar un café. Tengo clientes muy distintos. Los mundos del estudio son dos: el mundo del vino, que es el mundo del detalle, de la estética; y el mundo masivo, que son tres segundos en un kiosco, donde tienen que elegir tu golosina, o nueve segundos para elegir una pasta en el súper. Me encanta que tengamos la parte de jugos de Coca-Cola, y es siempre nuevas ideas, innovación. Además, a Coca-Cola, ¿qué le vas a vender de estudios, de posicionamiento? Trabajás con ideas porque el cliente, el producto, está recontra cerrado, testeado, estudiado. Te dedicás a pensar. Havanna también es una marca que me encanta. Y empezamos creando packs secundarios, y hoy estamos haciendo toda la comunicación. Estamos todo el año trabajando para Pascuas, los packs, las promociones, la vía pública, los locales, de toda la línea de chocolates que hicimos, hasta la gráfica de revistas. Estamos justo cambiando el logo y la Web.

+ O sea, hacen diseño y publicidad.

DG No creo que hoy haya una frontera entre diseño, publicidad, Web. La ventaja que tenemos, es que estamos en el corazón de la marca. Si pensamos en la marca, sabemos quién es el target, adónde va, cuál es su personalidad, cuál es la competencia, adónde quiere llegar. Todo eso que vas charlando todo el tiempo con ellos, y estudiando, entonces ese corazón de la marca se puede traducir en una página Web, en una gráfica, en el diseño de una botella…

+ Y para llegar a este corazón de la marca, ¿vos simplemente hacés un input de toda la información que te trae la marca, o ustedes también hacen investigación?

DG Investigás. Pero hablamos mucho con el cliente, somos muy atentos. Si voy a un local de Havanna, lo miro de arriba a abajo. Voy a mirar cómo la gente actúa, qué hace, qué edad tiene la gente que va, qué música se escucha. ¿Por qué? Porque un cliente dice ‘tengo que hacer la página Web’, y busca estudios que hagan páginas Web. O ‘voy a hacer un desarrollo digital’, y entonces llaman a alguien que haga QR. Y es un error, porque el QR va a hablar perfecto, ahora ¿qué le pongo adentro del QR? La Web va a funcionar perfecto, pero ¿qué le voy a comunicar a la marca? Ahí es donde digo que todo nace del corazón de la marca.

+ ¿Y trabajan en renovar una marca o colocarla en un lugar más innovador, o cambiar el perfil del consumidor?

DG Todo el tiempo. Bueno, con Havanna lo estamos haciendo. Hicimos todo el desarrollo de Havanna para llevar. Es todo un concepto atrás, que tiene que ver con cómo llegar a gente más joven, y cómo incorporar este concepto. Desarrollamos cuatro diseños de vasos muy lindos, con distintos conceptos: tecnología, música, literatura y amor. Son conceptos que se linkean, y pensamos en hacer cosas más allá del vaso, porque ése es un concepto de gráfica del local: está en el servilletero, en el menú, en la bandeja, en el sobrecito de azúcar, en el set básico. Hay un concepto detrás de eso, que queremos que salga más allá, que esté en las vidrieras, en el espacio digital. También trabajamos mucho para vinos: Chandon, bodegas clientas como Concha y Toro (la segunda en volumen de ventas en América), Ruca Malén, Nieto Senetiner.

+ ¿Y cómo hacés para estimular la creatividad?

DG Llegué a la conclusión, desde hace varios años, que yo tengo que estar fresco. Y hago mil cosas para estar fresco.

+ ¿Por ejemplo?

DG Hice un libro de fotos que se llama Québranding!, hace cinco años. Me encantaba sacar fotos a las marcas en situaciones no deseadas: un auto viejo, una Quilmes destrozada. Cosas que no atentaban contra la marca, al contrario, eran parte del paisaje urbano. También tengo un grupo de diseño de tipografías, agarro el lápiz y la pluma, y dibujo a mano. Me encanta sacar fotos en los viajes, y desde hace un año y medio, todas las semanas sale una foto mía de viajes en Carta de Publicidad, que llega a las agencias. Estoy en un proyecto de vinos que se llama Hilera de sueños, con Cristian Forconesi (un amigo bodeguero), Marina Beltrame (sommelier) y Carmelo Patti (enólogo). Hacemos vinos para empresarios. Y ahora saqué una línea propia de vinos de alta gama, y todavía lo tengo que diseñar. En casa de palo… (risas).

LOS TIEMPOS CREATIVOS

“Si pienso bien de entrada, el diseño sale casi como lo presentamos la primera vez. Tengo millones de casos en los que lo de la primera presentación, es lo que sale”. Con esta filosofía, este diseñador y empresario exitoso, concede al diseño su dosis emocional, y por tanto, invita a exigir el tiempo necesario para toda reflexión. Pero eso no es todo. Orador profeso, Giaccone contará que para animarse a dar las primeras charlas, tomó clases de actuación porque, en rigor, era un tímido empedernido.

“Me comprometí en marzo a dar una charla para la conferencia Tipográfica, en el Sheraton, ante 800 personas. Y entonces empezó mi otra vida: empecé teatro, oratoria, agarré todas las charlas a las que me invitaban e iba de caradura, generaba eventos y conferencias, di como 20 charlas ese año. Y todo finalmente decantó en un gran evento para diseñadores el abril pasado: Reality Design.

+ ¿Qué es el branding?

DG El branding no es trabajar para marcas, si no, todos haríamos marcas. Antes, una empresa que tenía un director de ventas, hacía productos, y después veía qué marca les ponía. Hoy, con el branding, es al revés: tengo una marca, y veo, según su posicionamiento, alcance y personalidad, qué productos puede hacer esa marca. Hay marcas que no pueden hacer cualquier cosa. Cuando Bon o Bon quiso hacer chocolate en barra no le fue bien, porque su esencia es la pasta. Desde una marca, estás pensando todo el tiempo cómo podés inaugurar categorías.

+ ¿En tus charlas qué tratás de transmitir?

DG Motivar. Yo no voy a buscar clientes a una charla. Ese es el error: hay gente que se va a vender.

+ Contame del proyecto de Reality Design.

DG Fue una locura. Quería tener mi evento porque sentía que faltaba. Hay una generación que yo quería valorar, y ponerla en el frente. Esta generación que hace 20 años que tiene un estudio. Ese diseñador generador de negocios, y no el teórico. Los convoqué y les pedí que abrieran las puertas de su estudio, que contaran cómo los abrieron, qué problemas tuvieron… Les decís ‘no sos un secreto, sos 20 años de laburo’. Y fue buenísimo, y me di el gusto de traer a David Butler, el número uno de diseño de Coca-Cola, que era como traer a Dios.

+ Si mañana te encontrás con un amigo que no ves hace un montón y te pregunta “Diego, ¿qué estás haciendo de tu vida?”, ¿qué le decís?

DG Me fui a estudiar a Buenos Aires (yo soy de Santa Fe), me fui quedando, me fue yendo bien, logré trabajar para las marcas que siempre soñé trabajar, y hoy lo disfruto. Tuve suerte, la aproveché, me maté laburando, y no perdí la esencia: ese espíritu de seguir haciendo cosas nuevas. Estoy todo el tiempo pensando. Tengo un estudio propio, una casa de campo y me voy, me olvido de la vida, y esas cosas me dan satisfacción.

+ ¿Un sueño que tengas?

DG Me gustaría tener un colegio de innovación en donde pasen cosas, no que sólo vengan alumnos a escuchar al profesor.

Diego Giaccone ríe como un chico. Cuando aparece en la charla una frase o idea ocurrente –sea propia o ajena-, lanza una carcajada que se va de lo más sonoro a lo más silencioso, se encoje levemente en su silla, arruga los ojos y mira a su alrededor, en busca de una complicidad que siempre llega. Diego Giaccone es contagioso. Le imprime a su charla un tono que oscila entre una serenidad reflexiva y un entusiasmo explorador, el mismo con el cual se referirá a sus sueños, que son muchos, y que aumentan a medida que los va cumpliendo.
Diego Giaccone tiene el don de la empatía. Acaso sin saberlo, pone a la práctica ese olfato de quienes se dedican diariamente a sondear los hábitos de las personas, pero sin críticas ni preconceptos. Pero todo esto él no lo piensa, porque Giaccone, a esta altura, ya armó su brief para esta charla. Por fortuna, estamos frente a un hombre flexible.
Director de SURe Brand Design, empresa creada por él mismo hace siete años, convocante orador de conferencias internacionales, autor del libro Québranding!, y ahora también colaborador de 90+10.

En sus columnas, se dedica a entrevistar a gerentes de marketing de diversas empresas argentinas. “Me parecía aburrido que un diseñador hable de diseño para diseñadores, y entonces pensé en hacer una nota a los gerentes de marketing, para que ellos hablen de diseño”, cuenta. “Y te juro que me sorprende, porque empecé con gerentes conocidos, y salieron cosas que yo no sabía de ellos”. ¿Su objetivo? Desmitificar la idea de que estos empresarios sólo trabajan con números, mostrar sus costados ocultos, sus vetas artísticas y coleccionistas, y entender cómo piensan y viven su trabajo con las agencias.
+ ¿Cuáles son los límites del diseño? ¿Hasta qué punto puede transformar a una marca?

DG Pensar que el diseño es fundamental para nuestra vida es un error. Hablando del marketing y de marcas, el diseño es fundamental. Hablando de la vida, no somos ingenieros, no somos médicos, pero a su vez, lo tenemos que aprovechar, para tomar riesgos que en otras posiciones no se puede. La experiencia te sirve para entender que los riesgos tienen que ser siempre pensando en la marca, no en el capricho de un diseñador.
+ Además de la marca, el diseñador tiene que mirar a la gente…

DG Es una profesión que está muy linkeada al mercado. Ahora, nunca terminás de conocer a la gente. Cuando te dicen “el consumidor quiere que los packs de maní con chocolate sean amarillos”, se trata de una marca que no tiene ganas de invertir, o que no tiene presupuesto y va a lo seguro: a los códigos del líder (M&M, Rocklets). ¡Vamos al amarillo! Ahora, vos como diseñador, no tenés límites. Como decía Steve Jobs: ‘Yo no testeaba productos, porque la gente no sabe lo que quiere’. O sea, nadie te va a decir ‘yo quiero una tableta’. Vos tenés que pensar en el consumidor, ir a recorrer, vivir, viajar. Tenés que proponer, no esperar que la gente te diga qué tenés que proponer. Y del gerente, vas a entender dónde hay que posicionar la marca, con quién hay que competir, y vas a tratar de que sea un éxito. No equivocarte, pero de ahí en más, empieza un mundo inagotable.
+ Hablando de proponer cosas distintas, de sorprender, ¿cómo se hace para no caer en el delirio? 

DG Yo venía de trabajar ocho años como director de diseño en dos consultoras de branding internacionales, que compraban a estudios de acá y que traían todo su know how. Entonces, el estudio de acá se transformaba en un estudio de branding. Pero desde hace siete años que decidí armar el estudio de cero, sin traerme gente de otros lados, y hace dos el estudio se profesionalizó. Hicimos un click. Dije ‘no quiero sufrir de exceso de profesionalismo’. Desde entonces, hasta cambiamos hasta la forma de presentar. No está mal ser profesional, yo digo que el exceso de profesionalismo es aburrimiento, es hacer siempre lo mismo, es saber qué funciona, qué es lo que sabés que el cliente espera de vos y hacerlo, y cobrar.
+ ¿Qué idea tenías cuando abriste el estudio? ¿Cómo nace?

DG Me independicé por un proyecto, porque trabajé seis años en Arcos, en el departamento de packs, y estaban por lanzar su línea de helados. No había marca, no había logo. Era un trabajo muy confidencial, yo era de confianza, buen profesional y decidí independizarme. Arranqué con un loguito y terminé haciendo toda la línea de helados. Fue el proyecto más grande que tuve que hacer en mis 20 años de carrera en estructuras grandes, y lo hice solo; recién a los seis meses contraté a una asistente. Los primeros cuatro meses fue todo en mi casa, después en Puerto Madero, en un lugar chiquito, después Nuñez, Saavedra. Y nació así, con la idea de hacer algo que me divierta, porque venía de muchos años de consultoras internacionales, y me había ido alejando de los proyectos.
+ Hoy, como director, ¿seguís vinculado al diseño?

DG Hay una confusión que arrastramos desde la facultad. En las charlas, cuando contamos que somos doce personas y que tenemos marcas grandes, lo primero que me preguntan es ‘¿vos no diseñás más, ¿no?’. Diseñar no es arrastrar el mouse y estar en tu computadora solo. Martín Mercado es el director creativo de Young & Rubicam, el más exitoso de la Argentina, y yo no lo veo en su computadora todo el tiempo solo. Lo veo más que nada con los equipos, tirando ideas. El diseño es eso también: generar ideas, juntarnos, pensar, ir al supermercado, probemos esto, probemos lo otro. También tengo mis proyectos que hago solo, para sacarme el gusto, pero como líder de negocios, soy más útil siendo director que siendo diseñador.

LA COCINA CREATIVA

Estamos sentados en el living de un espacio abierto. La Web de SURe no mintió: esperábamos la casona antigua con techos altos, apliques de madera y con detalles en hierro. Todo eso está. Pero también está cierta juventud: las fotos y afiches en la pared, el sofá con tapizado turquesa combinado con otro con otro de robots, el patio con la mesa donde todos se juntan a almorzar. Sobre un largo estante se suceden packagins, botellas y productos de algunos de sus clientes: Molinos, Coca-Cola, Havanna, Nieto Senetiner, Exquisita, Arcor… y la lista sigue. El nombre dice mucho SURe el ‘sur’, porque éste es un estudio argentino, pero además, el ‘sure’ por la seguridad que aporta una experiencia con clientes
+ ¿Cuáles son los clientes que más te gustan? 

DG Decir que elijo los clientes suena muy… Pero sí puedo decir que logramos algo: hoy no tengo un cliente con el que no pueda almorzar, que no pueda tomar un café. Tengo clientes muy distintos. Los mundos del estudio son dos: el mundo del vino, que es el mundo del detalle, de la estética; y el mundo masivo, que son tres segundos en un kiosco, donde tienen que elegir tu golosina, o nueve segundos para elegir una pasta en el súper. Me encanta que tengamos la parte de jugos de Coca-Cola, y es siempre nuevas ideas, innovación. Además, a Coca-Cola, ¿qué le vas a vender de estudios, de posicionamiento? Trabajás con ideas porque el cliente, el producto, está recontra cerrado, testeado, estudiado. Te dedicás a pensar. Havanna también es una marca que me encanta. Y empezamos creando packs secundarios, y hoy estamos haciendo toda la comunicación. Estamos todo el año trabajando para Pascuas, los packs, las promociones, la vía pública, los locales, de toda la línea de chocolates que hicimos, hasta la gráfica de revistas. Estamos justo cambiando el logo y la Web.
+ O sea, hacen diseño y publicidad.

DG No creo que hoy haya una frontera entre diseño, publicidad, Web. La ventaja que tenemos, es que estamos en el corazón de la marca. Si pensamos en la marca, sabemos quién es el target, adónde va, cuál es su personalidad, cuál es la competencia, adónde quiere llegar. Todo eso que vas charlando todo el tiempo con ellos, y estudiando, entonces ese corazón de la marca se puede traducir en una página Web, en una gráfica, en el diseño de una botella…
+ Y para llegar a este corazón de la marca, ¿vos simplemente hacés un input de toda la información que te trae la marca, o ustedes también hacen investigación?

DG Investigás. Pero hablamos mucho con el cliente, somos muy atentos. Si voy a un local de Havanna, lo miro de arriba a abajo. Voy a mirar cómo la gente actúa, qué hace, qué edad tiene la gente que va, qué música se escucha. ¿Por qué? Porque un cliente dice ‘tengo que hacer la página Web’, y busca estudios que hagan páginas Web. O ‘voy a hacer un desarrollo digital’, y entonces llaman a alguien que haga QR. Y es un error, porque el QR va a hablar perfecto, ahora ¿qué le pongo adentro del QR? La Web va a funcionar perfecto, pero ¿qué le voy a comunicar a la marca? Ahí es donde digo que todo nace del corazón de la marca.
+ ¿Y trabajan en renovar una marca o colocarla en un lugar más innovador, o cambiar el perfil del consumidor?

DG Todo el tiempo. Bueno, con Havanna lo estamos haciendo. Hicimos todo el desarrollo de Havanna para llevar. Es todo un concepto atrás, que tiene que ver con cómo llegar a gente más joven, y cómo incorporar este concepto. Desarrollamos cuatro diseños de vasos muy lindos, con distintos conceptos: tecnología, música, literatura y amor. Son conceptos que se linkean, y pensamos en hacer cosas más allá del vaso, porque ése es un concepto de gráfica del local: está en el servilletero, en el menú, en la bandeja, en el sobrecito de azúcar, en el set básico. Hay un concepto detrás de eso, que queremos que salga más allá, que esté en las vidrieras, en el espacio digital. También trabajamos mucho para vinos: Chandon, bodegas clientas como Concha y Toro (la segunda en volumen de ventas en América), Ruca Malén, Nieto Senetiner.
+ ¿Y cómo hacés para estimular la creatividad?

DG Llegué a la conclusión, desde hace varios años, que yo tengo que estar fresco. Y hago mil cosas para estar fresco.
+ ¿Por ejemplo?

DG Hice un libro de fotos que se llama Québranding!, hace cinco años. Me encantaba sacar fotos a las marcas en situaciones no deseadas: un auto viejo, una Quilmes destrozada. Cosas que no atentaban contra la marca, al contrario, eran parte del paisaje urbano. También tengo un grupo de diseño de tipografías, agarro el lápiz y la pluma, y dibujo a mano. Me encanta sacar fotos en los viajes, y desde hace un año y medio, todas las semanas sale una foto mía de viajes en Carta de Publicidad, que llega a las agencias. Estoy en un proyecto de vinos que se llama Hilera de sueños, con Cristian Forconesi (un amigo bodeguero), Marina Beltrame (sommelier) y Carmelo Patti (enólogo). Hacemos vinos para empresarios. Y ahora saqué una línea propia de vinos de alta gama, y todavía lo tengo que diseñar. En casa de palo… (risas).

LOS TIEMPOS CREATIVOS

“Si pienso bien de entrada, el diseño sale casi como lo presentamos la primera vez. Tengo millones de casos en los que lo de la primera presentación, es lo que sale”. Con esta filosofía, este diseñador y empresario exitoso, concede al diseño su dosis emocional, y por tanto, invita a exigir el tiempo necesario para toda reflexión. Pero eso no es todo. Orador profeso, Giaccone contará que para animarse a dar las primeras charlas, tomó clases de actuación porque, en rigor, era un tímido empedernido.
“Me comprometí en marzo a dar una charla para la conferencia Tipográfica, en el Sheraton, ante 800 personas. Y entonces empezó mi otra vida: empecé teatro, oratoria, agarré todas las charlas a las que me invitaban e iba de caradura, generaba eventos y conferencias, di como 20 charlas ese año. Y todo finalmente decantó en un gran evento para diseñadores el abril pasado: Reality Design.
+ ¿Qué es el branding?

DG El branding no es trabajar para marcas, si no, todos haríamos marcas. Antes, una empresa que tenía un director de ventas, hacía productos, y después veía qué marca les ponía. Hoy, con el branding, es al revés: tengo una marca, y veo, según su posicionamiento, alcance y personalidad, qué productos puede hacer esa marca. Hay marcas que no pueden hacer cualquier cosa. Cuando Bon o Bon quiso hacer chocolate en barra no le fue bien, porque su esencia es la pasta. Desde una marca, estás pensando todo el tiempo cómo podés inaugurar categorías.
+ ¿En tus charlas qué tratás de transmitir?

DG Motivar. Yo no voy a buscar clientes a una charla. Ese es el error: hay gente que se va a vender.
+ Contame del proyecto de Reality Design.

DG Fue una locura. Quería tener mi evento porque sentía que faltaba. Hay una generación que yo quería valorar, y ponerla en el frente. Esta generación que hace 20 años que tiene un estudio. Ese diseñador generador de negocios, y no el teórico. Los convoqué y les pedí que abrieran las puertas de su estudio, que contaran cómo los abrieron, qué problemas tuvieron… Les decís ‘no sos un secreto, sos 20 años de laburo’. Y fue buenísimo, y me di el gusto de traer a David Butler, el número uno de diseño de Coca-Cola, que era como traer a Dios.
+ Si mañana te encontrás con un amigo que no ves hace un montón y te pregunta “Diego, ¿qué estás haciendo de tu vida?”, ¿qué le decís?

DG Me fui a estudiar a Buenos Aires (yo soy de Santa Fe), me fui quedando, me fue yendo bien, logré trabajar para las marcas que siempre soñé trabajar, y hoy lo disfruto. Tuve suerte, la aproveché, me maté laburando, y no perdí la esencia: ese espíritu de seguir haciendo cosas nuevas. Estoy todo el tiempo pensando. Tengo un estudio propio, una casa de campo y me voy, me olvido de la vida, y esas cosas me dan satisfacción.
+ ¿Un sueño que tengas?

DG Me gustaría tener un colegio de innovación en donde pasen cosas, no que sólo vengan alumnos a escuchar al profesor.+

Esta nota se publicó en el #37 de Revista 90+10.

http://90mas10.com/revista/37/diego-giaccone-alimentar-la-frescura_822.html

Diseño marcario de exportación (Clarín iECO)

Diego Giaccone trabajó quince años en consultoras de marcas, hasta que se largó solo con SURe Brandesign. Hoy, 26% de sus ingresos llega desde el exterior. Trabaja en una casona de Nuñez y tiene representación propia en Guatemala y Ecuador.

PorPaula Ancery ESPECIAL PARA CLARIN

CONSEJO DE UN ESPECIALISTA. “EL DISEÑO NO ES SÓLO LA RESULTANTE DE UNA ESTRATEGIA COMERCIAL”, ADVIERTE GIACCONE. Ampliar

 

CONSEJO DE UN ESPECIALISTA. “EL DISEÑO NO ES SÓLO LA RESULTANTE DE UNA ESTRATEGIA COMERCIAL”, ADVIERTE GIACCONE.

No es novedad que la Argentina exporta alimentos, desde soja hasta caramelos. Tampoco es novedoso que desde el país van al exterior automóviles, productos de tocador, indumentaria y, por supuesto, talentos: desde jugadores de fútbol hasta académicos, pasando por artistas. Sin embargo, en los últimos años está en auge una exportación menos convencional: el diseño argentino, en especial, el de branding.

Egresado de la facultad de Diseño y Urbanismo de la UBA, Diego Giaccone trabajó durante más de quince años en consultoras internacionales de marcas, donde se formó en branding, estrategias, marketing y todas las tareas relacionadas con dotar a las marcas de identidad y realce. En 2005 fue el momento de empezar a explotar la “marca” Diego Giaccone; y el año pasado, la cuarta parte de sus ingresos ya provenía del exterior.

En su emprendimiento, Giaccone propone el diseño como representación visual de la estrategia, y el packaging como resultado tangible de una idea innovadora.

Naming Tratándose de una empresa que ofrece servicios de diseño aplicados a las marcas, el nombre para su emprendimiento –el naming es una de las especialidades más complejas– tenía que ser significativo. Giaccone se decidió por SURe Brandesign, elección que fundamenta así: “El nombre de la empresa es como la conjunción entre las técnicas internacionales adquiridas en procesos de branding con el espíritu de SURe.” Y añade: “las marcas no pueden darse el lujo de equivocarse. Pero además, al diseño le agregamos nuestro aporte del sur, que es el conocimiento que tenemos de las marcas regionales”.

En sus inicios, la empresa funcionó sin empleados. Su primer gran trabajo fue para Arcor, cuando la compañía lanzó su división helados. En esa tarea, Giaccone se ocupó solo, desde el altillo de su casa, de la arquitectura, el eslogan y la comunicación de la marca durante un año y medio.

Para mantener la creatividad del diseño en alza y no caer en lugares comunes, Giaccone creó su propio sistema de tipografías (subtipos) con pincel. Y, para abrir el espectro de ideas innovadoras, aprovecha todos los trabajos fotográficos que realiza cuando viaja al exterior.

Hoy, SURe Brandesign tiene 14 empleados. “Los viernes tenemos jornadas internas, donde repasamos las investigaciones que venimos haciendo en la semana, para mantenernos frescos. Porque, para que la marca esté fresca, todos tenemos que estarlo en el estudio”.

Entre sus clientes locales figuran Chandon, Coca-Cola y Havanna. Ya en 2010, SURe Brandesing abrió la división de comercio exterior, que ese mismo año alcanzó el 26% de la facturación. Actualmente, la firma tiene oficinas con representantes en Guatemala y Ecuador, pero también exporta su diseño a Chile, Costa Rica y Bolivia.

Y, producto de esa experiencia, el fundador de SURe Brandesign dicta seminarios en el interior y en algunos países latinoamericanos. En esas oportunidades, Giaccone les relata a sus colegas su propia experiencia, con el mensaje de que ya no alcanza sólo con ser profesional, sino que “hay que agregar ese plus de diferenciación para que la marca esté fresca”.

Tras haber pasado por Puerto Madero, las oficinas de le empresa están en una casona de 300 metros cuadrados, con jardín, en Núñez. Para Giaccone, “es un oasis en el medio de la ciudad, que nos sirve para refrescar nuestras ideas”.

Reality Design / Un sueño hecho realidad

Realmente es el evento que siempre imaginé, que siempre soñé, y ya es una realidad.

Es un orgullo poder llevarlo adelante y que lo puedan compartir.

Siempre imaginé con hacer un encuentro con las personas más exitosas del diseño real, de la nueva generación de líderes que hoy dominan el mercado laboral. Juntar a los creadores de estudios de diseño más exitosos del mercado, a los que hicieron un negocio desde el mouse pad.

Este grupo selecto que seleccionamos, es un equipo de primera, muy diverso pero todos exitosos en sus emprendimientos. Reality es una nueva idea en la que no sólo van a venir a dar una conferencia, sino que va a haber un intercambio de ideas y conocimientos. Es bueno saber cómo hizo y cómo hace cada uno de estos exitosos del diseño, para crear una empresa, conseguir clientes y crecer.

La frutilla del postre es la visita de David Butler, vicepresidente mundial de diseño de Coca-Cola. Es el responsable global de las estrategias de diseño de la marca más valiosa del mundo. Hace tiempo que lo vengo siguiendo y me parece esas personas de las que hay que aprender y hoy está en la cresta de la ola mundial.

Todo surgió como un sueño, como un aporte al diseño, y hoy ya está por comenzar. Ojalá que lo disfruten y que vengan, no se lo pueden perder.

Les paso info:

Reality Design
11 y 12 de Abril del 2011 / Centro Cultural Borges
reality@surebrandesign.com

Reality Design es un concepto desarrollado como aporte a la disciplina y a la formación de los colegas latinoamericanos.

Se busca reunir a los más relevantes profesionales del diseño y la
comunicación, que cuentan con gran experiencia práctica y con
excelentes resultados en el mercado.

Se invita a los mejores exponentes de cada disciplina, los más exitosos, los que generaron una empresa de diseño rentable, para que nos abran las puertas de sus estudios para conocer su metodología, estructura, estilo de trabajo, etc.

Que sea una “experiencia real” desarrollada por los propios
protagonistas.

¿Cómo se lleva adelante una empresa de diseño, según la visión y
estrategia de sus líderes y creadores?

¿Cómo se trabaja en el mundo real, con grandes y prestigiosas marcas, y
para otros mercados?

Descubrí la forma de trabajo de los referentes del diseño más
prestigiosos de América.
Conocé a la nueva generación de líderes de cada disciplina, desde la
práctica y el pensamiento actual.
Viví un recorrido real y de las nuevas tendencias en el diseño a través de
Branding, Identidad de marca, Packaging, Tipografía, Motion y TV.

Te presentamos una nueva manera de estar conectado con el Mundo
Real del Diseño, a través de sus actores principales.

Un espacio único para disfrutar, aprender, intercambiar, valorar y
poner en práctica conocimientos.

Una experiencia única y real desde la práctica del diseño.

Inspiration Fest

Anoche estuve en el Inspiration Fest invitado por los amigos de la revista 90+10.

Muy lindo evento, el Konex es un lugar que me encanta por la onda y por el amplio espacio.

Creo que lo único que le falta es más comunicación para que se entere más gente que no lo conoce.

Liniers brindó una conferencia y luego estuvo dibujando y firmando libretas y libros. Muy buena onda.

Excelentes intervenciones, el espacio Adidas muy bueno, el mural para expresarte con excelentes dibujos y música muy cool.

Lindo espacio, ojalá que la gente responda.

Signo 2010 / Mérida, Venezuela

El pasado 18 y 19 de noviembre, estuve como conferencista del 2do encuentro internacional de Diseño Signo 2010, en Mérida Venezuela.

Tuve la oportunidad de compartir el congreso con prestigiosos profesionales latinoamericanos. Con mi amigo Esteban Salgado de Ecuador,  el gran David Criado de España/Bolivia, Billy Bacon de Brasil y Juan Carlos Darias, Santiago Pol, Manuel Gonzalez y Nelson Garrido, todos de Venezuela.

Fueron muy interesantes las ponencias, nadie fue a mostrar sólo el portfolio sino que fueron a debatir y hacer pensar a los concurrentes.

Esteban hizo foco en el proceso creativo, en disfrutar el trayecto más allá del resultado final. Y motivó mucho a la concurrencia, para que innoven, creen y tengan confianza en sí mismos para poder hacer cosas interesantes. Que no hay barreras, que se puede estar conectados desde cualquier lado del mundo y se puede contactar a quién deseemos. Sólo hay que tener inquietud.

Billy Bacon, el excelente diseñador brasileño, contó su interesantísima experiencia siendo docente en China. Nos trajo un poco de esa cultura y sus curiosidades. Y es un fan de nuestro grupo tipográfico sudtipos.

David Criado es un excelente diseñador y afichista. Es español, y desde hace 7 años vive en Bolivia. Con su gran humor nos mostró un relevamiento gráfico de La Paz y nos mostró su excelente obra gráfica. Es una gran persona.

Santiago Pol es un referente del afichismo venezolano y docente universitario. Cuenta con una obra excelente, con mucho pensamiento y talento.

Nelson Garrido es un excelente fotógrafo, comprometido con la realidad de su país. Mostró la obra de su ONG.

Manuel González es director de uno de los mejores estudios de Caracas y mostro el proceso de algunos de sus exitosos trabajos.

Hemos pasado unos lindos y enriquecedores días, compartiendo vivencias, charlas de diseño, cenas y mucha creatividad.

DOMO La Plata, vino para quedarse

El Viernes dí una conferencia en el evento de diseño DOMO La Plata.

Yo abrí el encuentro con la conferencia PackaThink, luego estuvieron los chicos de DHNN y Ale Paul.

Y sábado y Domingo estuvieron Lincoln Seragini, Javier Bernardo, Laura Varsky, Pablo Loscri y Rodrigo Castiglione.

La verdad que es un lindo evento que creo que se va a consolidar en el tiempo ya que lo organiza gente que sabe de esto. Flabio Mamini es un grande, una persona bárbara que hace mucho por el diseño, y los chicos de CRANN le ponen hasta lo que no tienen, son unos excelentes emprendedores y amantes del diseño.

El clima no ayudó, pero en las próximas ediciones, seguro que más lejos de la tormenta de Santa Rosa, va a ser espectacular, ya que se hace en la república de los niños que es un sueño.

Luego de las conferencias nos llevaron a cenar a un lindo restaurant y la pasamos muy bien. Lincoln Seragini es un grande. Es un prócer del diseño y muy humilde, estuvo constantemente halagando nuestras conferencias. Y nos comimos un buen bife de chorizo con vino. Para que se lleve de recuerdo a Brasil.

La gente de La Plata tiene toda la onda y nos trataron de maravillas. Pensar que estamos a sólo 40 minutos.